miércoles, 2 de julio de 2014

La Amistad

 AMISTAD




UNA AMISTAD SIN VIRTUDES


Me temo que un asunto tan común y cotidiano como la amistad no es sencillo de desenredar al momento de preguntarnos  por él. Qué es la amistad?

Podríamos apoyarnos en la sabiduría popular: El refrán.(1) Los dichos de las gentes que se traen desde muchos años atrás y son de uso regular para decirse lo que piensan. Lo primero es la edad: “vino, amigo, aceite y tocino son mejores los más antiguos”, lo segundo podría ser la cantidad o la selección: “amigos y libros pocos y buenos”

Cuanto es poco y cuanto es mucho? Cuales son buenos? La antigüedad es un asunto de persistencia o una sola rutina? 

La amistad se reparte en tres, dice el sabio Aristóteles: entre el interés y el placer, ambas amistades inferiores y entre hombres buenos o virtuosos.(2) El refrán  igualmente lo dice de las dos primeras -las amistades sin potencia- : “amistad por interés no dura ni un mes”, pero la amistad virtuosa es la que se reconoce como verdadera, esto es, la de hombres buenos para sí mismos y para el otro, estas amistades son raras y pocas, al decir de Aristóteles, pues hombres virtuosos son escasos…. “buscando un amigo mi vida pase, me muero de viejo y aún no lo encontré”.


La virtud como ideal de la amistad finalmente sería el argumento con el que descubre la máscara que viste la amistad por placer tan propia de los jóvenes  –al decir de Aristóteles- y la amistad por utilidad, propia de los negocios y de la política. La amistad como virtud sería la que se salva parece q. Y la virtud finalmente será cosa de hombres?


Podríamos, entonces,  clasificar la amistad de muchas maneras, por tiempo, por lugar, por tareas, por placer o por utilidad. Las unas más, las otras menos, todo según el trato que le da el sentido común a los amigos. Los amigos viejos, los verdaderos, los más o menos amigos, los iguales, lejanos o cercanos. Pero entre todas estas relaciones hay algunas que son privilegiadas, una amistad virtuosa por ejemplo, la que seguramente cada uno de nosotros busca en los demás sin hallarla pero al parecer  los otros tampoco la encuentran en uno. 

Pero entonces no se deben valorar unas amistades más que otras? Pero, si fuera, así con que medidor las valoro?

La pregunta sigue vigente: Qué idea tengo de la amistad?

La filosofía es el discurso que por excelencia invoca la amistad. Amistad al saber o amor al saber. Una amistad que en una de sus versiones más fuertes, la de platón en Lisis se parece ante todo al amor, amistad al saber y éste como algo de lo que se carece. Philos, aquí,  es la amistad griega que remite a lo que no se tiene y se trata de alcanzar, tener amistad con la verdad, algo que se parece al decir del amor nuestro hoy en día,  una carencia, en este caso del saber. La amistad en una de sus acepciones platónicas no es de iguales sino de pasiones, vertical, del amado y el amante, es posesiva, invasiva y no se reparte.  Amor y amistad juegan a menudo pero cada una tiene su lugar. Se dice “lo nuestro no es amor es sólo amistad”, lo que valora una respecto a la otra. El amor se recoge entre dos, va hacia adentro, de dos en dos mientras la amistad se extiende hacia afuera, es a partir de dos y desea sumar…. “dar amistad a quien quiere amar es como dar pan al que tiene sed

Pero lo que realmente interesa, aquí, es pensar la amistad en sí misma y la filosofía sigue siendo un buen camino.

 ¿Quiénes son los amigos, por qué lo son? Esta es una pregunta problemática? Se podrían simplemente señalar con el índice, se  podría enumerar algunas de sus virtudes pero,  ¿quien  las profesa adecuadamente? Yo, por ejemplo, no soy virtuoso entonces mal haría en ofrecer  una buena amistad, pues se dice que quien es inmoral no es confiable y no puede tener amigos. La deslealtad, la mentira y la traición para traer algunos indicadores de confianza son argumentos que se invocan en la amistad, son ellos esa virtud que se debe alcanzar, sin ellos finalmente, acechando, no se podría determinar el grado de amistad  de una relación…pero todos ellos son tan humanos!


 La mentira es flor de todo el día,  porque es un argumento tan necesario como la verdad para la convivencia, sin mentiras no sobrevivimos un día.(3) Es un derecho en ocasiones. Hay que ponerse un traje y una peluca de la buena conciencia para adornar nuestras maneras. Es clásico el principio de Kant donde el deber de la verdad es incondicional, al punto de que si un asesino nos pregunta si tu amigo, que él persigue, se esconde en tu casa –si así fuera- debemos delatarlo. Absurdo fundamentalismo. Se puede mentir para salvar a un amigo o se puede matar para salvar a un Estado.. ¿Se debe decir la verdad al enemigo en guerra?…”la verdad es que todo el mundo miente


La traición,  tan terrible ella, es un “atributo” de la amistad, no uno de sus errores. Traición y secreto términos ante todo del poder pero nos servimos de ellos para  medir la fuerza de la amistad…. “el más amigo es traidor y el más verdadero miente

¿ Puede ser el secreto un atributo de la virtud si con él estoy guardando a alguien de afectar a otro? Si se pregunta al amigo virtuoso sobre ese secreto..debe callar? Debe entonces mentir –el virtuoso- y conservar el secreto?