Nosotros (la indivisa divinidad que opera en nosotros) hemos soñado el mundo. Lo hemos soñado resistente, misterioso,visible, ubicuo en el espacio y firme en el tiempo; pero hemos consentido en su arquitectura tenues y eternos intersticios de sinrazón para saber que es falso" Borges.
Existen escritores como Virgina woolf, Joyce, kafka, Clarice Lispector que tejen sus historias desde el inconsciente, desde lugares poco comunes a la razón, sus historias parecen develarnos unos rincones a veces muy oscuros y profundos pero comunes a todos los seres humanos, quizás el abismo profundo de uno mismo. Sus historias parecen eternas conversaciones consigo mismo, devienen en sueños; sueños alegóricos o circulares como diría Borges, su semántica es el delirio, eternos laberintos de sinrazón. Escritores que nos hacen creer que el alma existe como diría Juana de Vietinghoff.
Difícil toparse en la vida o en los libros con una persona tan enamorada a la vez de la vida y de la muerte como Clarice Lispector. Así como las protagonistas de sus cuentos, Clarice tenía su oido interior permanentemente prendido, parecía estar siempre en otra, dice Juan Forn. El hilo narrativo de sus historias esta siempre regido por un constante contraste, un lenguaje lleno de imágenes donde la polaridad es una mezcla de sentimientos opuestos. Podría decirse que fué un espíritu obsesionado
CLARICE LISPECTOR
por la introspección y por los rincones oscuros del lenguaje, buscando siempre la máxima precisión en el análisis de los estados del alma. Basilio losada citando a Elena Losada, quien ha aportado elementos fundamentales para una adecuada comprensión de la obra de Clarice, nos dice: aporta percepciones, no hechos; una mirada de mujer, mirada urbana, mirada contemporánea. Su obra, dice Basilio Losada, tiene elementos sustanciales que la aproximan a Kafka, existe entre los dos un mundo muy hondo de coincidencias que los acercan, despatriados los dos, difícilmente integrados en su entorno familiar, en ruptura con su mundo burgés. "Había una vez un pájaro.... Dios mio!", Clarice Lispector.
La literatura es algo más que buenas estructuras, es pensar, sentir y sufrir y como decía Kafka broma y desesperación, pues él tenía una mirada metáfisica que lo hacia ver que las últimas cosas estaban cerca, al igual que Clarice Lispector, que Virginia Woolf, Kafka vivía infinitamente lejos del mundo. "El tiempo pasa en vano y nosotros con él", Kafka.
Virginia Woolf, por su parte, parecía escribir en un eterno instante que se prolongaba hasta el infinito, sus narraciones son con frecuencia desde la conciencia de sus personajes, tenía una percepción de lo cotidiano más allá de lo visible. Sus personajes perciben desde todos sus sentidos casi nos dejan sin respiración. Encuentro mi mayor serenidad en la alucinación, decía virginia, a ella la mortificaba que alguien explicara la belleza del arte, creía que el arte se sostiene por sí mismo y no necesita replicas. Detestaba la crítica que en medio de la arrogancia no revela algo positivo. "La vida es sueño; el despertar es lo que nos mata", Virginia Woolf.
Reflexión hecha en casa: Alejandra y Consuelo. Taller de literatura. Cali, Chorro plata, 2014.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario